Arsenal ya no es lo mismo
- Sin Método
- 4 sept 2020
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Actualizado: 12 sept 2020
La FA Cup conseguida frente al Chelsea fue solo una alegría efímera para el Arsenal, lo que parecía una victoria que daba el pie de arranque perfecto al proyecto de su nuevo director técnico, Mikel Arteta, resulto ser una simple ilusión cuando se anunciaron 55 despidos en la institución de Londres por supuestos problemas económicos a causa de la pandemia del Corona Virus.

El ex director de fútbol del conjunto Gunner, Raül Sanllehí, es el gran apuntado a por este problema por darle prioridad absoluta a los integrantes del equipo frente a los trabajadores del club. Los jugadores tampoco ayudaron a la revertir la situación, luego de muchos pedidos de la dirigencia con el objetivo de lograr reducirles el sueldo fue casi imposible.
Los del norte de Londres aceptaron reducirse el sueldo un 12,5 % hasta mediados del año siguiente siempre y cuando que se cumplan ciertos requisitos, como clasificación a competiciones europeas, se le seria reivindicado el monto acordado por sus contratos desde un comienzo.
Pero ¿Falta tanto dinero?
Mientras se producen despidos masivos hay casos como el de Mesut Özil, uno de los salarios más caros a pagar, es hoy por hoy uno de las personas más cuestionadas por la afición. Su rendimiento en los últimos años no se compara con lo que supo demostrar en el Mundial de 2014, en el que se consagro campeón, ni cuando llego a Inglaterra proveniente del Real Madrid, y aun sin ser una de las piezas claves para el estilo de juego del equipo no se encuentra una salida el alemán.
A estos problemas de gestión se le suma la contratación de otra figura de mucho peso en los últimos de la Premier League como lo es Willian Borges además de la compra de dos defensores centrales, el joven brasileño Gabriel Magalhães por 26 millones de euros proveniente del LOSC Lille y el español, campeón de la última Copa Libertadores con Flamengo, Pablo Marí por ocho millones de euros.
Las incongruencias no se encuentran solamente en las entradas al equipo sino también en las salidas. Henrikh Mkhitaryan, un jugador con el que ya no se contaba, pudo ser una de las salidas que hagan caja, pero el armenio se retiró del Emirates Stadium con destino a Roma de forma libre sin sacar ningún tipo de beneficio.
La situación del Arsenal está reflejada en la posible salida de Héctor Bellerín, uno de los pilares de los londinenses, hacia el Paris Saint Germain luego de la obtención de un título relevante a nivel local como lo es la FA Cup y con la mirada puesta a ser uno de los líderes de la planificación de su compatriota en el banquillo.
Así es como una junta directiva que constantemente realiza malas decisiones y es escasa de transparencia destituye a su director de fútbol, como si fuese el único culpable de que el onceavo club con más ingresos en el mundo como lo afirma Deloitte, una de las firmas privadas encargadas de auditorías y consultarías más importantes, no esté clasificado dentro de los seis primeros equipos de la liga y sea solo una sombra de lo que fue.

Escrito por: Joaquín Mariné
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