Evolución táctica
- Sin Método
- 19 ago 2020
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Actualizado: 12 sept 2020
En sus orígenes, el fútbol no conocía de táctica ni de estrategia. En 1863, con la fundación de la Asociación de Fútbol en Inglaterra, se implementó que cada equipo iba a estar integrado por 11 jugadores de los cuales uno de ellos podía tocar el balón con sus manos, además de otras reglas que diferenciaron para siempre al fútbol del rugby. En los primeros años, cada equipo estaba formado por un arquero y diez atacantes. En esa época se privilegiaba el ataque y por eso los partidos solían terminar con muchos goles. No había estrategia ni táctica. Las acciones de juego solían ser individualidades.

En 1866 se aprobó una regla que cambia el juego: “el offside” . Para que el gol fuera lícito debía haber tres rivales entre el atacante que se disponía a definir y el arco adversario.
El primer dibujo fue 1-10 (un arquero y diez jugadores de campo) . Después se pasó al 1-1-9 (un arquero, un defensor y nueve delanteros). Luego al 1-2-8 (un arquero, dos defensores y ocho delanteros). Hasta que los escoceses crearon el “combination game” el juego de pases escocés con un novedoso 1-2-2-6. Los cambios en los sistemas fueron evolucionando y a partir del año 1890 se instaló en Inglaterra, la cuna del fútbol, un dibujo táctico que marcaría toda una época hasta aproximadamente el año 1940 a nivel mundial: el 1-2-3-5, conocido como el sistema piramidal. Dos defensas, tres mediocampistas y cinco delanteros. Este nuevo sistema le dio algo más de orden y de equilibrio al fútbol de entonces.

El surgimiento de la W-M
En 1925, se modificó la regla del "offside". Ya no serían necesarios tres futbolistas entre el atacante y el arco rival sino dos. Esa modificación sustancial dio lugar a la W-M, el sistema táctico que
Herbert Chapman hizo famoso como entrenador del Arsenal. Su dibujo era el 3-2-2-3, el principal cambio era el retroceso de un mediocampista a la zona de zagueros y de los dos delanteros interiores al mediocampo. Es decir, tres centrales, un rombo de cuatro futbolistas en el medio y tres atacantes (dos wines y un centrodelantero).

El 4-2-4 de Hungría
A mediados de la década del 50, comienza a utilizarse el esquema táctico 4-2-4. Ese dibujo fue usado por la selección de Hungría de Gustav Sebes que en 1953 goleó justamente a Inglaterra en Wembley (firmando el certificado de defunción de la W-M) y que en 1954 cayó en la final del Mundial ante Alemania.
La selección húngara había arrancado su histórica era en los 50 con un 3-2-5 pero Sebes decidió innovar con un falso 9 (Hidegkuti) que retrocedía permanentemente hasta la mitad de la cancha para generar juego debido a su técnica y los dos interiores (Puskas y Kocsis) eran los que terminaban llegando al área para definir.
Con los títulos mundiales de Brasil nacen los marcadores de punta, país que se transforma en la historia en una fábrica de grandes laterales. Famosos hasta la fecha.

El Catenaccio
En la década del 60 surgiría en Italia, el catenaccio. Un sistema de cerrojo defensivo, que popularizó el Inter dirigido por el entrenador argentino Helenio Herrera. Italia fue la cuna del fútbol defensivo, con sistemas de juego ideados para destruir antes que para crear. Aparece el líbero como último hombre y los stoppers, que realizaban marca hombre a hombre. El esquema más utilizado era el 5-2-3 o 5-4-1. La idea era protegerse atrás y salir de contra.

Fútbol total: Holanda
1970. Holanda de Rinus Michels y el fútbol total para reivindicar nuevamente el fútbol ofensivo. Se impuso el
4-3-3. Aparece, además, el "pressing" en toda la cancha. En la Argentina, en esa década del 70, brillaba tal dibujo táctico, con dos armadores al lado del volante central y dos wines en cada banda con un centrodelantero goleador y de área en el ataque. En Holanda, en cambio, el 9 era Cruyff, un jugador que nunca esperaba la pelota en el área rival sino que retrocedía tanto que, por momentos, quedaba como último hombre de su equipo.
Escrito por: Gabriel Pérez Velardez
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