Hasta siempre Diego
- Sin Método
- 25 nov 2020
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El fútbol mundial llora por la partida del astro argentino

“Nos quedamos sin Dios” me dijo hoy mi viejo luego de enterarse, del más trágico de los finales. Y si, nos quedamos sin Dios. Sin aquel que velaba y peleaba por los derechos de los más débiles, donde muchas veces no tenían para comer pero él con la pelota rendida a sus pies los hacía feliz. El que supo poner un manto de justicia en el Estadio Azteca frente a Inglaterra, marcando el gol del siglo que aún sigue siendo recordado por innumerables generaciones. Y lo hizo dejando en el camino a tanto inglés, para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina.
La vida hoy, se convirtió en aquel abominable árbitro tirano que sentencia el destino de un equipo al marcar un penal en contra en el último minuto. Solo que esta vez, pitó el final de la vida de Diego Armando Maradona. No lo vamos a tener más en cuerpo y alma, pero su esencia nos va a acompañar por siempre. Esa misma que le permitió mostrarse de Fiorito para todo el mundo.
Generó adeptos y perseguidores, porque fue el Dios más humanizado que existiese en la faz de la tierra. Rebelde, fanfarrón, bravucón y tantas otras cosas más. Pero justamente por eso era tan amado, porque representaba en sí la esencia de la superación personal. El equivocarse y volver a intentar. Como supo hacerlo al irse a La Pampa para comenzar su preparación para el Mundial de Estados Unidos 1994.
El final que menos esperábamos, llegó y es un hecho. Ahora queda en cada uno de nosotros mantenerlo más vivo y feliz que nunca en nuestro recuerdo. El cielo es tuyo “Pelusa” y ahora seguro estás feliz al reencontrarte con Doña Tota y con Don Diego a quienes tanto extrañabas.
Hasta siempre D10S.
Escrito por: Gabriel Pérez Velardez
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